jueves, 10 de junio de 2010

Esta es MI casa, estan todos invitados



Fuimos a una yeshiva en el asentamiento religioso de Gush Etzion (entre Belén y Jerusalem) el cual estaba rodeado por barrios árabes. Nos entrevistamos con un miembro de este. La entrevista fue en castellano, ya que lo hablaba claramente. Áca están algunos datos biográficos y la entrevista:

Nombre: Mijael
Nacionalidad: Israelí
Edad: 27
Estado civil: Casado
Hijos: 2
Datos curiosos: Sus papas hicieron aliá en los años '70 desde Argentina. Vivió un tiempo en Rehovot hasta que se mudó a Gush Etzion


¿Como influye el conflicto en tu vida diaria?
Primero hay que analizar profundamente si existe o no un conflicto. Yo me siento en mi casa, siento una conexión en la mente y en el alma con esta tierra; el día que no me sienta seguro de que esta es mi casa, ahí tendré un conflicto. Quizás para unos lo hay y para otros no.
Yo no siento miedo de ataques terroristas o de que me tiren piedras por la calle, es más, creo que estoy mas seguro y tranquilo que la gente que vive en Brasil o Argentina. Quizás, a veces tenemos ciertas precauciones cuando vamos a un lugar determinado donde hay muchos árabes, pero no es algo cotidiano. Además tengo mucho más contacto con los árabes que cuando vivía en Rehovot y coexisto con ellos en el día a día. Te doy un ejemplo: Idi, es un árabe que trabaja en la Ieshiva en la parte de limpieza, y yo lo veo día a día y es una gran persona con la cual tengo una relación estrecha.

¿Crees que los árabes tienen miedo?
No, en absoluto. A veces, son sitiados en ciertas fechas por razones de seguridad, y se enojan con nosotros, pero no tienen miedo. Es más, creo que algunos están contentos de que los judíos estemos acá, porque en la gran mayoría de los países árabes estarían en una situación económica muchísimo peor, y acá tienen trabajo seguro.

¿Crees que hay una solución? ¿Cual?
Es una pregunta muy profunda, pero voy a intentar contestarla. Para mí esta es mi tierra, la siento tan mía como a mis hijos, y nadie puede venir y decirme que mis hijos no son míos. Es importante que las 2 partes dejen de pensar que quiere cada uno y empiece a pensar por qué lo quiere. Yo no tengo problema de tener visitantes en mi casa, pero con mis reglas. Es decir, no estoy a favor de entregar tierras, porque nadie en el mundo entrega su casa, pero estoy dispuesto a hacer un estado judío con los árabes adentro.

domingo, 6 de junio de 2010

Queremos la paz, pero si no se puede...



Fuimos al barrio armenio, a preguntar a la gente que vive allá que piensa acerca del conflicto árabe israelí. En un local de artesanías, nos acercamos al vendedor para que nos cuente su visión. Esta es la entrevista.

¿Como te influye el conflicto en tu vida diaria?
No me influye tanto en el día a día. Nosotros, los armenios, vivimos desde hace 17 siglos en Jerusalén, y vimos pasar a los árabes, los cruzados, etc, y ahora están los judíos. Siempre cambia el que manda, pero venga quien venga, nosotros vivimos y estamos tranquilos.

Es decir que el conflicto no te afecta.
No, en realidad no, aunque queremos la paz. Yo vivo, también, del turismo, y mientras más conflicto hay, menos gente viene acá. Así que también es verdad, la paz es lo que me permite llevarle la comida a mis hijos a casa. Y de nuestra comunidad, en los últimos años se fueron 2.000 personas del país.

¿Porque se fueron?
Por el conflicto. Por la televisión dicen que en unos meses va a haber guerra de nuevo, y aunque nosotros quedamos al margen de eso, la gente se va, busca paz. Nosotros queremos la paz, el hombre busca la paz por naturaleza, queremos que nuestros hijos puedan estudiar tranquilos. No tienen porque pelearse, porque dispararse.

¿Piensan en irse?
No, queremos paz, pero no queremos irnos. Esta es nuestra tierra desde hace 17 siglos, y queremos quedarnos en ella. No, no nos vamos a ir.

¿Como sería tu "paz ideal"?
La verdad que no se como sería, pero por darte un ejemplo, mi tía vive en Australia, y allá vive gente de muchos pueblos distintos, chinos, judíos, árabes, gente local, etc, y todos se sientan a comer juntos en la misma mesa, juegan, compran, y no se pelean, son felices también cuando el otro está al lado de ellos. En cambio acá tenemos solamente dos pueblos, y se matan entre ellos. En Australia hay decenas y se llevan bien, en Estados Unidos también, en casi todo el mundo también. Cual es la diferencia que hay entre los dos lugares?

¿Como crees que es el camino para llegar a la paz?
Creo que tienen que sentarse a hablar los dos bandos, estando dispuestos a escuchar al otro. No se cual sería precisamente el arreglo en cuanto a territorios, pero tienen que entender también lo que dice el otro. Yo vivo acá, no me gusta ver a la gente triste, quiero ver caras felices.

sábado, 5 de junio de 2010

Conociendo al enemigo


En la ciudad de Holon, un martes por la tarde, fuimos al complejo donde se encuentran el museo de los ciegos y el de los sordos: pero eso no era lo que nos llevaba hasta ahí. Estábamos ahí porque nos íbamos a entrevistar con familiares de victimas del conflicto, es decir, gente que perdió alguno de sus familiares por el terrorismo palestino o en manos del ejército israelí. Ellos formaron una organización llamada Forum le Mishpajot. Así que tuvimos una charla con un palestino y un israelí. El palestino tuvo que pasar varios checkpoints para llegar a esta entrevista, ¡así que no se la pierdan! Estas son sus historias:

¿Qué es lo que los une?
Israelí: Lamentablemente nos unió la desgracia. Por ejemplo, en mi caso, mi hija de 12 años se murió cuando volvía del colegio y un terrorista palestino se inmoló en el autobús. En ese momento decidí que la mejor justicia que me podían dar era que no vuelvan a pasar cosas tan terribles como estas, y me uní a esta institución con familiares de victimas palestinos e israelíes.

Palestino: Mi caso también es bastante triste. Mi hermano volvía del trabajo en un taxi y un soldado israelí le disparo. Por eso también decidí unirme a esta organización, no puede ser que cosas como estas sigan pasando.

¿Cuales son los objetivos de la organización?
P: El principal objetivo es que las 2 partes se conozcan. Creemos que la base del conflicto esta en el poco contacto humano que hay entre palestinos e israelíes. Y así, con el paso de los años, la gente forma preconceptos y ya, desde chiquito, se lo educa a odiar al otro.

¿Qué hacen para cumplirlo?
I: Damos charlas en colegios e instituciones educativas dentro de Israel y juntamos familias enteras en actividades recreativas o charlas para que se conozcan a fondo. En este momento somos 500 familias, mitad palestinas, mitad israelíes.

¿En territorio palestino (Gaza y Cisjordania) no hacen estas actividades?
P: La verdad es que es más difícil, especialmente en Gaza, no estan tan dispuestos a aceptar estas charlas en los colegios, pero a pesar de eso, con mucho trabajo pudimos conseguir que muchas instituciones nos abran las puertas, especialmente en Cisjordania.

¿Cuál creen que es la solución al conflicto?
I: No tenemos una posición política formada como organización. Nuestra misión es que las 2 partes se conozcan y trabajamos para eso, no nos cambia si se entregan tierras, lo que pase con los refugiados o si hay 2 estados para 2 pueblos. Cualquier solución que la población palestina e israelí este de acuerdo, y traiga la paz, nosotros vamos a estar de acuerdo.

miércoles, 2 de junio de 2010

Ortodoxo en la paz, liberal en la guerra


Nos encontrabamos en la Ciudad Vieja camino al Cotel Hamarabi. Por más que sea la gran mayoría en Jerusalem, es facíl encontrar alguien de pensamientos "poco seculares" o distintos a los que nos acostumbramos a encontrar en Tel Aviv, allí. No tuvimos que recorrer mucho hasta interceptar a uno de ellos. Le interrogamos acerca de su idioma y nos hizo notar que su ingles era muy superior del nuestro. No pasó mucho rato hasta que nos dimos cuenta que, a pesar de su vestimenta, no era un israeli de pura cepa como nos imaginabamos.

Su nombre era Ezer.

No es cuestion de mentirles y decirles que puedo reconocer la corriente religiosa de esas personas solo con contemplar su vestimenta aunque, en verdad, eso sea posible. Pero lo poco que sé me alcanza para decir que no estaba vestido como solian hacerlo en los shteitels (poblados judíos) hace cientos de años, ni con una camisa a la moda a penas sobrandoles los tzitzim; llevaba lo suficiente como para reconocerlo como judío ortodoxo.

Comenzamos, como solemos, averiguando como afectaba a su vida y sus convicciones, la situación conflictiva que hay entre judíos y arabes en medio oriente. Su respuesta fue que este no le influían en su día a día. En Jerusalem, en general, los conflictos bélicos no hacen más que ruido mediatico, efecto poco significativo para una persona religiosa, aunque no sea de costumbres octogenarias como él. Para estudiar en una Ieshiva no hacía falta tener maximos recaudos.

Continuabamos hablando sobre el tema, dandole un enfoque un poco más teórico al asunto. Él, para nuestra sorpresa, reconocía que existian dos religiones habitando una misma tierra. No discrimino ninguna necesidad, ni determinación acerca de la propiedad de la misma. Nos aclaró que existe conflicto porque existen posturas fundamentalistas y que, en base a estas actitudes, la solución de este conflicto tiene un caracter de irresoluble si estas seguían sobresaliendo entre los pueblos como venía ocurriendo.

Ya para esa etapa de la plática entendimos que no era la clase de persona que nos esperabamos. Con un poco de picardía logramos sacarle unas palabras que, no solo nos convencieron de su caracter de extranjero, sino tambien deseabamos escuchar de una persona de su estilo.
Como postula el blog, insistimos en cuales eran sus deseos de Paz. Nos aseveró que eran muchos a pesar de la poca influencia que esto tendría en su vida. Tiramos descaradamente la pregunta de sí estaría dispuesto a pagar cierto precio por un arreglo con el otro pueblo; como así decir tierras y nos satisfizo escuchar un sí de su boca.

martes, 1 de junio de 2010

¿Adonde te llevo?


Para volver de la ciudad vieja luego de un día de entrevistas, nos tomamos un taxi, y el conductor resultó ser un árabe israelí, así que decidimos hacerle algunas preguntas…

¿Cómo te afecta el conflicto diariamente?
Lo principal es lo monetario, cuando hay conflicto, hay menos turismo, a veces cierran los caminos o me paran para revisarme, así que manejar un taxi se vuelve menos rentable y mucho más complicado. Desde lo económico, a nadie le conviene el conflicto, excepto a algunos pocos…

¿Tenés miedo de que te pase algo?
Muy poco… a veces uno se siente un poco intranquilo, y claro que la atmósfera no es la más amigable cuando las cosas se complican. Pero por mi familia si, por la que vive acá y más aún por la que se fue en la guerra a los territorios ocupados.

¿Cual creés que es la solución?
¿La solución? Dos estados para dos pueblos. Está claro que todos juntos no podemos vivir, y que nadie se va a ir de acá. Así que si, creo que así tiene que ser.

¿Y los árabes israelíes, como vos? ¿Si se forma un estado Palestino, irías a vivir en él?
No, no me iría. Acá tengo mi casa, acá tengo a mi familia, mis hijos se criaron acá… este es mi lugar. Yo se que Israel no nos quiere acá, pero bueno, somos ciudadanos, acá nacimos y acá nos vamos a quedar, porque es nuestra tierra.


Aunque quisimos seguir preguntando, el taxi llegó a destino y nos tuvimos que bajar… pero algo de información conseguimos.

lunes, 31 de mayo de 2010

Buscando ser un Sabio


Una vez llegados al Cotel, encontramos un hombre, como muchos que había allí, que no nos dejaba duda alguna que pertenecía a una rama de caracter ortodoxo de la religíon judía. Ya sea por su larga y blanca barba, su vestimenta abrigada a pesar de las altas temperaturas y el fuerte sol o su postura corporal teniendo el borde de su saco como arreglandoselo constantemente, típica en hombres que su visión de vida es poder ser como los "Jajamim" (sabios) de antaño.

Desde un inicio en la conversación supimos que era una persona que no manejaba los mismos codigos occidentales que nosotros. No prestó atención en demasía a la pregunta que le hicimos acerca de como afectaba el conflicto a su día a día sino que aprehendío el tópico de nuestro cuestionamiento y empezó, a continuación, a soltar todo un speech incontenible acerca del tema. Parecía, por su seguridad y confianza, que no era la primera vez que hablaba de lo que hablaba y que no tenía ninguna intención en poner en debate sus convicciones.
Desde el inicio nos atajó que él no hablaba desde la lejanía, él había tenido contacto con árabes, su abuelo mismo había estudiado con árabes y que todo lo que diría a continuación tenía, para él, los fundamentos suficientes basados en contacto directo con ese tipo de personas.
Nos retrotrajo a un concepto en idisch para explicarnos su visión de los árabes. Nos explicó que era un "mensch"; el hombre de códigos y valores, respetado y nos dijo que un árabe no podía aspirar a eso. El concepto de "mensch" es interesante porque habla también de un ente dispuesto al dialogo, habla de jerarquías. Y eso nos mostraba, en parte, su postura o algún tipo de justificación para ella. Lo sorprendente de la actitud de nuestro entrevistado es que pasó de hablar de este tipo de hombre de época de buenos gestos a pasar a catalogar a los participantes del conflicto desde el otro lado como "animales". Reforzó su idea de este catalogamiento y de que, por lo tanto, la solución no pasaba por una discusión pacifica de ideas.
Prorrumpimos, entonces, para averiguar cual era la solución que él veía distinta al dialogo. Todos sabemos que la gente de sus costumbres no va al ejército.

Él si. Había estado cinco años en inteligencia en el ejército. A pesar de eso, él no creía que la solución pasé tampoco por lo bélico. Entonces, parecía no tener solución para el conflicto. Sí, dijo en supuesta broma, arrojándolos a todos al mar.

Nos parece curioso como el conflicto no parece afectar a la gente de religión. Quizás porque se siente muy respaldados por dios o porque realmente no los llega a influir en su día a día. Le preguntamos acerca de si pensaba que se iba a lograr la paz algún día, porque para nuestro parecer, tomando la postura que él tomaba, la paz no iba a llegar nunca. Tomó la postura conocida por nosotros que suelen tomar los ortodoxos cuando alguien que todavía no hizo teshuva (arrepentimiento, retorno a la religión) dice algo completamente obvio para ellos. "Por supuesto, dijo, cuando reconstruyamos el tercer Beit Hamikdash". Explicado un poco más por sus palabras: de alguna forma los árabes dejarían sus pretensiones de ser animales y entenderían de quien son las tierras y morarían en ellas pacíficamente.

"Entonces, ¿Solo queda esperar?"

Rezar, fue su respuesta. La paz va a llegar rezando.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Coexistiendo



Fuimos al kibutz Metzer, al norte de Israel, entre Hadera y Haifa. Tuvimos una actividad sobre la coexistencia con los árabes y después una charla muy interesante con el director del kibutz.
Dov Avital (55), uruguayo-israelí, conocido antes como Eduardo Wachtel, está radicado en Israel desde 1975. Llegó en un grupo organizado (un garín) del movimiento juvenil sionista de izquierda Hashomer Hatzair al Kibutz Lehavot Haviva. Hace 21 años que vive en el Kibutz. Dov está casado y tiene tres hijos de 24, 22 y 18 años.

El kibutz se hizo famoso por sus relaciones con Meiser, un poblado árabe que supera ampliamente la cantidad de judíos que viven en el kibutz. Desde su fundación el 8 de Septiembre de 1953, por miembros del movimiento juvenil Hashomer Hatzair, el kibutz mantuvo excelentes relaciones con los árabes: comparten un pozo de agua, se juntan a tomar mate y charlar, se visitan mutuamente. La relación llego a ser tan buena que en 1973, en la guerra de Yom Kipur, cuando los pobladores del kibutz tuvieron que ir a la guerra, los árabes sorprendieron a todos ofreciéndose a trabajar la tierra reemplazando a los judíos del kibutz, y de esta manera, evitar la pérdida de las cosechas.
En Noviembre del 2002, un terrorista palestino, en respuesta a los árabes "traidores" de Meiser, se introdujo en el kibutz y en un atentado mato a 5 personas, incluyendo a una madre y sus 2 hijas.

¿Cómo influyó eso en las relaciones entre Metzer y sus vecinos árabes israelíes?
Hay un diálogo muy normal para nosotros, único en el mundo quizás, pero que seguro es único en Medio Oriente, entre israelíes y palestinos. Hay todo tipo de proyectos conjuntos. Lo que Metzer mantiene, que no es nada trivial, es el contacto entre judíos israelíes, árabes israelíes y palestinos, como personas, como seres humanos a nivel de igualdad, discutiendo temas locales. Intentamos cooperar a nivel local. Suelo decir que lamentablemente es visto como un gran logro que haya gente que no quiere ni matarse ni robarle la tierra al otro. La atmósfera general no es buena, especialmente con los palestinos, para proyectos conjuntos.

La paz cada día está más lejos…
Sin duda. Pero aquí tengo que ser preciso y creo que nadie que me conozca puede tener la sorpresa de que yo estoy a favor de este gobierno o de cualquier otro gobierno de Israel en los últimos años. Pero tengo que decirlo: una enorme parte de la responsabilidad del deterioro de las relaciones, la tienen los palestinos. No quiero repartir porcentajes, pero si tuviera que hacerlo, diría que más que Israel. Y no solamente Hamás, lo cual es fácil ver, sino la propia Autoridad Palestina, donde no hay una declaración clara que dice "sí, vamos a hacer un acuerdo de paz para que haya un Estado que represente los intereses nacionales judíos y un estado que represente los intereses nacionales palestinos". No lo dice. Netanyahu está más cerca de decirlo que Abu Mazen. Netanyahu lo dijo de una manera distinta, pero se puede traducir lo que dice también de esa manera, pero la dirigencia palestina no lo dice.Y desde el momento que no lo dice, es un serio problema.
Los proyectos de cooperación entre nosotros y nuestros vecinos palestinos están congelados por decisión de la Autoridad Nacional Palestina de no hacer ningún proceso de normalización mientras Netanyahu esté en su tesitura. Tratamos de explicar qué tiene eso con los pobres tipos que están tratando de mejorar la calidad de vida de su pueblo, de su sanidad, de su nivel de ingresos... pero es una cuestión de macropolítica.

Y ustedes están empeñados a mostrar a las dos partes que puede ser diferente
Claro que sí. Ahora, con la creación de la ciudad de Harish en nuestra zona, la lucha contra la expropiación de tierras fue de judíos y árabes juntos, de nuestro kibutz Metzer y las aldeas árabes vecinas sin ningún tipo de problemas, aunque tengamos distintas realidades. Es asombroso y lamentable al mismo tiempo que relaciones normales entre judíos y árabes tengan que ser extraordinarias, vistas como tales. Pero para nosotros es una realidad. Vivimos como seres humanos. Así es con Meiser, con Umm el-Kattaf y todos nuestros vecinos. Y tenemos una clara obstinación a demostrar que no estamos condenados a matarnos ni a pelearnos y podemos discutir nuestros problemas y encontrar términos medios entre nosotros. Y podemos pelearnos y abrazarnos. Como gente. Como debe ser.

martes, 18 de mayo de 2010

Combatiendo por la Paz


Nos entrevistamos con un israelí y un palestino, miembros de Jaialim le Shalom, una organización de excombatientes de ambas partes que dejaron las armas y se decidieron a formar una organización que tiene como objetivo juntar a los pueblos en conflicto para que se conozcan y puedan llegar a una solución a este.

A: Yo nací en los territorios, en una familia numerosa, pero que, por suerte, poseía tierras. Me críe ahí, en un ambiente que aunque estaba caldeado por el conflicto árabe israelí, no fue tan distinto al de otros. Pero cuando era joven, el ejército israelí expropió las tierras de mi familia para crear una base militar en los territorios. En ese momento, mi forma de pensar cambió complemente, para ser reemplazada por un gran odio hacia Israel. De a poco, empecé a acercarme a las fracciones extremistas que actúan en los territorios, hasta que terminé participando como miembro activo de Al Fatah.
Después de unos años de militancia, se decidió que iba a realizar un atentado suicida en Israel. Pero cuando llegué al lugar, con la bomba lista, el ejército me descubrió, y me condenaron a 8 años de prisión.
En la cárcel las condiciones eran muy malas, y decidimos hacer una huelga de hambre. Una de las noches de la huelga, hablé con un guardia israelí, cosa muy extraña en una cárcel de ese tipo. Al final terminamos tomando un café, y charlando muy amistosamente. Al día siguiente, hubo visitas, y vi que el guardia trataba mejor a los presos que las otras veces que lo había visto. En ese momento me di cuenta que la gente podía cambiar, que las cosas podían cambiar.
Después, tuve un cambio total, me dejaron libre un tiempo antes por buena conducta, y nos juntamos para fundar Jaialim le Shalom (combatientes por la paz).

I: Yo nací en Israel, mis padres fueron Olim (inmigrantes a Israel). Mi casa siempre fue muy política: se discutía siempre todo, y yo me imbuí de eso durante mi niñez. A los 18 años, como todo chico a esa edad, tuve que hacer el servicio militar. Unos años después, fui convocado a la operación militar que tuvo lugar en Gaza, en el año 2008. Mi función era vigilar la frontera, en un paso militar. Un día, una niña se acercó, y le tuvimos que decir que se alejase. En ese momento, vi en los ojos de la nena nada más que odio hacia nosotros. Cuando terminó la operación, volví a Israel, y empecé a estudiar árabe con el objetivo de poder acercarme a esa población. Durante un tiempo, después, fui a vivir a un poblado árabe, haciendo trabajo voluntario, y me sentí realmente conectado con la gente allá, y muy contento de poder hacer algo para poder resolver el conflicto.
Un tiempo después, me convocaron para el ejército nuevamente, y me vi en la situación de tener que decidir si ir o no ir. Opte por rechazar la orden, y entregar mi renuncia al comandante. Fue una decisión muy difícil, acá no estar en el ejército es un gran estigma social.
Poco después me uní a Jaialim le Shalom, para poder colaborar en algo para acercar a Medio Oriente a la paz.

¿Como creen que es el camino para llegar a la paz?
A:
Creemos que es necesario un acercamiento entre los dos pueblos, no solo entre los gobiernos, sino entre la gente, que hablen entre ellos, que sepan lo que el otro quiera, y porque. Porque unos dicen que las tierras son de ellos, porque los otros dicen lo mismo, que se entiendan, que vean a los otros como personas con deseos, ideas, ideologías.
Una vez hecho eso, ya la derecha no va a gobernar en Israel, ni los movimientos extremistas en Palestina, porque la gente ya no va a tenerse miedo. Y con eso, ya está construida la base, no va a importar si entregar tal o cual territorio, porque ambos van a saber que vale la pena entregar algo para tener, a cambio, la paz.

¿Como la gente los ve? Respetan su trabajo o los creen traidores?
I: No, para nada, traidores no. Aunque no comparten lo que pienso, mis amigos y mi familia sienten que hago algo positivo por la paz, que es algo que también ellos quieren. Aunque a veces hay cierta resistencia de la gente (especialmente por haber desertado del ejército) se supera cuando explico que es lo que hago. Pero no, la gente no rechaza mi trabajo.
A: En mi caso, pasa lo mismo. Obviamente que ya no tengo contacto directo con la gente de Al Fatah (que, de todos modos, están más moderados) pero la gente con la que vivo, en los territorios, no rechaza mi trabajo, sino que lo siente como algo bueno para que podamos vivir en paz, al fin y al cabo, el pueblo palestino no está en contra de la existencia de Israel, quieren convivir en paz, pero tener lo que es suyo y les corresponde. Es eso nada más, y mi gente sabe que estoy aportando a ese fin de una manera distinta a la que conocen, pero positiva.

lunes, 8 de junio de 2009

Libro de Visitas

Ahora les toca a ustedes contarnos ¿Cúal es SU Paz?
Si quieren pueden responder a nuestras preguntas:
¿Cómo afecta el conflicto arabe-israelí a tu día a día?
¿Cúal pensas que es la solución al conflicto?
¿Qué cedería para lograr la Paz?

¿Quienes somos?



¿Quiénes somos?
Somos Gustavo, Matías y Javier, tres estudiantes del Majón le Madrijim, en Israel. Nacimos en Buenos Aires, Argentina, y pertenecemos al movimiento juvenil Hashomer Hatzair, gracias al cual estamos estudiando por un año en Israel.

¿Qué es "La Paz según por donde la mires"?
Este proyecto consiste en recopilar testimonios de gente que vive día a día el conflicto, de saber como les afecta, que piensan y sienten, y que creen que se debe hacer al respecto. Una vez hecho este trabajo, volcamos toda la información al blog que estás leyendo, para que cualquiera pueda acceder a ella.

¿Cómo surge el proyecto?
El lugar en el que nos encontramos nos trae muchas inquietudes y dudas, y, aprovechando la oportunidad que tenemos, y un espacio del programa para voluntariado, nos decidimos a realizar un proyecto en el cual podamos entender un poco más del conflicto en Medio Oriente, no desde lo histórico o las grandes propuestas políticas, sino desde las masas, de la gente común, que creemos que son los que tienen en sus manos la solución del conflicto.

Muchas gracias por entrar al blog: lean el material, coméntenlo, y más que nada, úsenlo.

Contacto:

gustavoslafer31@yahoo.com.ar
matias_torchinsky@hotmail.com
jacagr@hotmail.com