sábado, 5 de junio de 2010

Conociendo al enemigo


En la ciudad de Holon, un martes por la tarde, fuimos al complejo donde se encuentran el museo de los ciegos y el de los sordos: pero eso no era lo que nos llevaba hasta ahí. Estábamos ahí porque nos íbamos a entrevistar con familiares de victimas del conflicto, es decir, gente que perdió alguno de sus familiares por el terrorismo palestino o en manos del ejército israelí. Ellos formaron una organización llamada Forum le Mishpajot. Así que tuvimos una charla con un palestino y un israelí. El palestino tuvo que pasar varios checkpoints para llegar a esta entrevista, ¡así que no se la pierdan! Estas son sus historias:

¿Qué es lo que los une?
Israelí: Lamentablemente nos unió la desgracia. Por ejemplo, en mi caso, mi hija de 12 años se murió cuando volvía del colegio y un terrorista palestino se inmoló en el autobús. En ese momento decidí que la mejor justicia que me podían dar era que no vuelvan a pasar cosas tan terribles como estas, y me uní a esta institución con familiares de victimas palestinos e israelíes.

Palestino: Mi caso también es bastante triste. Mi hermano volvía del trabajo en un taxi y un soldado israelí le disparo. Por eso también decidí unirme a esta organización, no puede ser que cosas como estas sigan pasando.

¿Cuales son los objetivos de la organización?
P: El principal objetivo es que las 2 partes se conozcan. Creemos que la base del conflicto esta en el poco contacto humano que hay entre palestinos e israelíes. Y así, con el paso de los años, la gente forma preconceptos y ya, desde chiquito, se lo educa a odiar al otro.

¿Qué hacen para cumplirlo?
I: Damos charlas en colegios e instituciones educativas dentro de Israel y juntamos familias enteras en actividades recreativas o charlas para que se conozcan a fondo. En este momento somos 500 familias, mitad palestinas, mitad israelíes.

¿En territorio palestino (Gaza y Cisjordania) no hacen estas actividades?
P: La verdad es que es más difícil, especialmente en Gaza, no estan tan dispuestos a aceptar estas charlas en los colegios, pero a pesar de eso, con mucho trabajo pudimos conseguir que muchas instituciones nos abran las puertas, especialmente en Cisjordania.

¿Cuál creen que es la solución al conflicto?
I: No tenemos una posición política formada como organización. Nuestra misión es que las 2 partes se conozcan y trabajamos para eso, no nos cambia si se entregan tierras, lo que pase con los refugiados o si hay 2 estados para 2 pueblos. Cualquier solución que la población palestina e israelí este de acuerdo, y traiga la paz, nosotros vamos a estar de acuerdo.

miércoles, 2 de junio de 2010

Ortodoxo en la paz, liberal en la guerra


Nos encontrabamos en la Ciudad Vieja camino al Cotel Hamarabi. Por más que sea la gran mayoría en Jerusalem, es facíl encontrar alguien de pensamientos "poco seculares" o distintos a los que nos acostumbramos a encontrar en Tel Aviv, allí. No tuvimos que recorrer mucho hasta interceptar a uno de ellos. Le interrogamos acerca de su idioma y nos hizo notar que su ingles era muy superior del nuestro. No pasó mucho rato hasta que nos dimos cuenta que, a pesar de su vestimenta, no era un israeli de pura cepa como nos imaginabamos.

Su nombre era Ezer.

No es cuestion de mentirles y decirles que puedo reconocer la corriente religiosa de esas personas solo con contemplar su vestimenta aunque, en verdad, eso sea posible. Pero lo poco que sé me alcanza para decir que no estaba vestido como solian hacerlo en los shteitels (poblados judíos) hace cientos de años, ni con una camisa a la moda a penas sobrandoles los tzitzim; llevaba lo suficiente como para reconocerlo como judío ortodoxo.

Comenzamos, como solemos, averiguando como afectaba a su vida y sus convicciones, la situación conflictiva que hay entre judíos y arabes en medio oriente. Su respuesta fue que este no le influían en su día a día. En Jerusalem, en general, los conflictos bélicos no hacen más que ruido mediatico, efecto poco significativo para una persona religiosa, aunque no sea de costumbres octogenarias como él. Para estudiar en una Ieshiva no hacía falta tener maximos recaudos.

Continuabamos hablando sobre el tema, dandole un enfoque un poco más teórico al asunto. Él, para nuestra sorpresa, reconocía que existian dos religiones habitando una misma tierra. No discrimino ninguna necesidad, ni determinación acerca de la propiedad de la misma. Nos aclaró que existe conflicto porque existen posturas fundamentalistas y que, en base a estas actitudes, la solución de este conflicto tiene un caracter de irresoluble si estas seguían sobresaliendo entre los pueblos como venía ocurriendo.

Ya para esa etapa de la plática entendimos que no era la clase de persona que nos esperabamos. Con un poco de picardía logramos sacarle unas palabras que, no solo nos convencieron de su caracter de extranjero, sino tambien deseabamos escuchar de una persona de su estilo.
Como postula el blog, insistimos en cuales eran sus deseos de Paz. Nos aseveró que eran muchos a pesar de la poca influencia que esto tendría en su vida. Tiramos descaradamente la pregunta de sí estaría dispuesto a pagar cierto precio por un arreglo con el otro pueblo; como así decir tierras y nos satisfizo escuchar un sí de su boca.