
Fuimos al kibutz Metzer, al norte de Israel, entre Hadera y Haifa. Tuvimos una actividad sobre la coexistencia con los árabes y después una charla muy interesante con el director del kibutz.
Dov Avital (55), uruguayo-israelí, conocido antes como Eduardo Wachtel, está radicado en Israel desde 1975. Llegó en un grupo organizado (un garín) del movimiento juvenil sionista de izquierda Hashomer Hatzair al Kibutz Lehavot Haviva. Hace 21 años que vive en el Kibutz. Dov está casado y tiene tres hijos de 24, 22 y 18 años.
El kibutz se hizo famoso por sus relaciones con Meiser, un poblado árabe que supera ampliamente la cantidad de judíos que viven en el kibutz. Desde su fundación el 8 de Septiembre de 1953, por miembros del movimiento juvenil Hashomer Hatzair, el kibutz mantuvo excelentes relaciones con los árabes: comparten un pozo de agua, se juntan a tomar mate y charlar, se visitan mutuamente. La relación llego a ser tan buena que en 1973, en la guerra de Yom Kipur, cuando los pobladores del kibutz tuvieron que ir a la guerra, los árabes sorprendieron a todos ofreciéndose a trabajar la tierra reemplazando a los judíos del kibutz, y de esta manera, evitar la pérdida de las cosechas.
En Noviembre del 2002, un terrorista palestino, en respuesta a los árabes "traidores" de Meiser, se introdujo en el kibutz y en un atentado mato a 5 personas, incluyendo a una madre y sus 2 hijas.
¿Cómo influyó eso en las relaciones entre Metzer y sus vecinos árabes israelíes?
Hay un diálogo muy normal para nosotros, único en el mundo quizás, pero que seguro es único en Medio Oriente, entre israelíes y palestinos. Hay todo tipo de proyectos conjuntos. Lo que Metzer mantiene, que no es nada trivial, es el contacto entre judíos israelíes, árabes israelíes y palestinos, como personas, como seres humanos a nivel de igualdad, discutiendo temas locales. Intentamos cooperar a nivel local. Suelo decir que lamentablemente es visto como un gran logro que haya gente que no quiere ni matarse ni robarle la tierra al otro. La atmósfera general no es buena, especialmente con los palestinos, para proyectos conjuntos.
La paz cada día está más lejos…
Sin duda. Pero aquí tengo que ser preciso y creo que nadie que me conozca puede tener la sorpresa de que yo estoy a favor de este gobierno o de cualquier otro gobierno de Israel en los últimos años. Pero tengo que decirlo: una enorme parte de la responsabilidad del deterioro de las relaciones, la tienen los palestinos. No quiero repartir porcentajes, pero si tuviera que hacerlo, diría que más que Israel. Y no solamente Hamás, lo cual es fácil ver, sino la propia Autoridad Palestina, donde no hay una declaración clara que dice "sí, vamos a hacer un acuerdo de paz para que haya un Estado que represente los intereses nacionales judíos y un estado que represente los intereses nacionales palestinos". No lo dice. Netanyahu está más cerca de decirlo que Abu Mazen. Netanyahu lo dijo de una manera distinta, pero se puede traducir lo que dice también de esa manera, pero la dirigencia palestina no lo dice.Y desde el momento que no lo dice, es un serio problema.
Los proyectos de cooperación entre nosotros y nuestros vecinos palestinos están congelados por decisión de la Autoridad Nacional Palestina de no hacer ningún proceso de normalización mientras Netanyahu esté en su tesitura. Tratamos de explicar qué tiene eso con los pobres tipos que están tratando de mejorar la calidad de vida de su pueblo, de su sanidad, de su nivel de ingresos... pero es una cuestión de macropolítica.
Y ustedes están empeñados a mostrar a las dos partes que puede ser diferente
Claro que sí. Ahora, con la creación de la ciudad de Harish en nuestra zona, la lucha contra la expropiación de tierras fue de judíos y árabes juntos, de nuestro kibutz Metzer y las aldeas árabes vecinas sin ningún tipo de problemas, aunque tengamos distintas realidades. Es asombroso y lamentable al mismo tiempo que relaciones normales entre judíos y árabes tengan que ser extraordinarias, vistas como tales. Pero para nosotros es una realidad. Vivimos como seres humanos. Así es con Meiser, con Umm el-Kattaf y todos nuestros vecinos. Y tenemos una clara obstinación a demostrar que no estamos condenados a matarnos ni a pelearnos y podemos discutir nuestros problemas y encontrar términos medios entre nosotros. Y podemos pelearnos y abrazarnos. Como gente. Como debe ser.
"La Paz según por donde la mires" es un proyecto que consiste en recopilar testimonios de gente que vive el conflicto día a día, y saber que piensan, sienten y creen que debe hacerse, para poder aportar a la solución del conflicto mediante el conocimiento del otro.
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